
Con más de nueve décadas de historia, la emblemática floristería Villaflores de San Sebastián es uno de los negocios familiares más longevos de la ciudad, y merece echar la mirada atrás para conocer su origen: Villaflores era el nombre de una casa ubicada en el barrio de Marruchipi, donde tenía los invernaderos la misma familia que hoy sigue regentando la empresa. En los invernaderos crecían las plantas que decorarían los salones más selectos de San Sebastián. La familia inauguró su primera tienda en 1954, en el barrio de Gros. En 1962 abrieron una segunda boutique justo detrás del ayuntamiento. Un nuevo espacio, esta vez en el barrio de Amara, sustituyó años más tarde al primer establecimiento. Y en 2024, Villaflores trasladó su tienda principal de la Parte Vieja a la céntrica calle Peñaflorida. Y es precisamente en esta elegante boutique donde Pilar Landa, la tercera generación de la familia, se encarga de mantener la firma a la vanguardia de la decoración, teniendo como preceptos la sensibilidad, la observación, la creatividad, la funcionalidad, el estudio del color y el respeto por la naturaleza. Compartir ese amor por la naturaleza es vital para Landa; por ello, imparte en sus establecimientos talleres de Ikebana, el arte japonés que engloba la disposición de flores de forma decorativa a fin de transmitir una idea mística de la perfección.
Gracias a la dedicación y pulcritud a la hora de combinar colores y armonizar espacios, Landa ha tenido la oportunidad de decorar hoteles tan importantes como el María Cristina, Lasala Plaza o el Château de Brindos, hogares de miembros de la alta sociedad que veraneaban en San Sebastián y edificios históricos dedicados a la celebración de eventos como el Château D’Arcangues, el palacio Miramar, el castillo de Arteaga o el palacio de Murguía. En lo relativo al arte floral aplicado a entornos corporativos e institucionales, ha trabajado con referentes de primera: la Diputación Foral de Gipuzkoa, el Palacio de Congresos del Kursaal, la cooperativa Orona, la marca de champagne Perrier-Jouët, la firma de joyería francesa Mauboussin, el museo San Telmo, el Parque Científico y Tecnológico de Gipuzkoa, la compañía de servicios financieros Barclays o el Festival de Cine de San Sebastián; incluso ha llegado a diseñar íntegramente la decoración floral y vegetal de la película Rifkin’s Festival de Woody Allen.
Villaflores ha brotado, crecido y florecido en San Sebastián: ha acompañado a centenares de parejas al altar, ha sorprendido con sus creaciones a miles de huéspedes que se han alojado en los hoteles de lujo de la ciudad, ha decorado incontables corporaciones, ha embellecido celebraciones y eventos grandes y pequeños, ha hecho, en definitiva, historia.
Villaflores
Calle Peñaflorida 10, San Sebastián.
Avenida Sancho el Sabio 19, San Sebastián.
Tel.: +34 943 424 992