
Gran Hotel Domine, un emblema de hospitalidad en Bilbao durante décadas, se transformó en 2024 en The Artist, Grand Hotel of Art. Este cambio de nombre marca un nuevo capítulo en la historia del alojamiento, reflejando su compromiso continuo con la excelencia y la innovación en la industria hotelera de lujo.
Desde su apertura el hotel ha sido sinónimo de elegancia, comodidad y servicio de primera clase y, ahora, como The Artist, el objetivo es llevar esta vivencia a nuevas alturas, superando las expectativas de los huéspedes, ofreciendo una experiencia de hospitalidad incomparable que combina el lujo moderno con una apreciación profunda del arte y la cultura.
Esta transformación es parte de un proceso integral de mejora, donde se ha invertido en instalaciones y servicios para elevarse de un hotel de 5***** a un hotel de 5***** gran lujo. Desde la exquisita gastronomía hasta las impresionantes obras de arte que visten los espacios, cada detalle ha sido cuidadosamente considerado para garantizar una estancia verdaderamente excepcional para los huéspedes. Entre las instalaciones artísticas destaca la imponente escultura ‘Ciprés fósil’, ideada por el artista valenciano Javier Mariscal; se trata de una obra de 26 metros de altura y 90 toneladas, compuesta por 86.432 piedras que provienen de un río de Italia, que ocupa toda la verticalidad del edificio. Junto al ‘Ciprés fósil’ sorprende la innovadora instalación cinética ‘A Million Times 120’, del estudio sueco Humans Since 1982, con 120 relojes en constante movimiento, o el ‘Homenaje a Frank Gehry’, una escultura que representa el skyline bilbaíno, también diseñada por Javier Mariscal, construida con piezas de cobre de la antigua cubierta del alojamiento con la intención de reciclar y hacer una conservación romántica de una pieza arquitectónica del edificio.
Las 145 habitaciones del hotel se caracterizan por su amplitud, luminosidad y su estilo elegante y atemporal. Algunas de ellas, además, cuentan con vistas al museo Guggenheim que, unido a las amenities de lujo, el servicio de habitaciones y una tecnología de primera, garantizan el máximo confort. El hotel dispone asimismo de 14 impresionantes suites, la mayoría de ellas con terraza privada con vistas a la pinacoteca ideada por Frank Gehry. El diseño cálido y cosmopolita de las suites, que lucen lienzos originales de Javier Mariscal, invita a los viajeros a vivir una experiencia sin parangón. Y para quienes buscan el epítome del lujo, la estancia más exclusiva es la Penthouse Suite, que ofrece 80 m2 de espacio interior y 20 m2 de terraza; incluye un dormitorio, un amplio salón, un baño revestido de mármol con ducha efecto lluvia y una bañera diseñada por Philippe Starck, y servicio de mayordomía.
La gastronomía es otro aspecto importante en el que se ha incidido durante el proceso de actualización del hotel. El alojamiento dispone de cuatro espacios dedicados al arte del buen comer (y beber): el restaurante Olio, el bar Sixty-One, el restaurante The Gallery y el Rooftop.

En Olio, el chef Abel Corral rinde homenaje a los productores locales; sus platos combinan autenticidad y creatividad en su búsqueda por estimular los sentidos de los comensales; calidad, materia prima local y los productos de temporada son sus señas de identidad. Además, en una alianza esporádica con el chef Nelson Da Silva del restaurante vascofrancés Les Voisins, Corral y Da Silva han creado conjuntamente un menú que ensalza al máximo la experiencia culinaria vasca, aportando cada uno su savoir faire a elaboraciones tan suculentas como el capricho de caviar con yema curada y patata de Álava, el buñuelo de chipirón y lima, la flor de tomate con melón y sandía, o el salmonete con foie y estragón.
Sixty-One tiene la capacidad de transportar a los clientes a los icónicos pubs de Londres y Nueva York; un bar acogedor y versátil donde degustar cócteles de autor acompañados de un delicioso picoteo. Sus atractivos espacios se adaptan a las necesidades y estados de ánimo de los huéspedes, convirtiéndose en el lugar perfecto para el ocio y las reuniones informales; todo ello amenizado con bandas de jazz en directo los segundos jueves de cada mes.
Bajo la atenta mirada de la escultura ‘Puppy’ de Jeff Koons, los comensales de The Gallery gozan de una cocina urbana de primera. El equipo de cocina de The Artist elabora para este restaurante un menú singular cada semana para deleitar a los amantes de la gastronomía moderna.
El Rooftop tiene el privilegio de ofrecer las mejores vistas de Bilbao, con una oferta culinaria sostenible basada en el producto local de calidad. En el Rooftop se disfruta de unos desayunos de primera, del brunch en fechas señaladas -que tiene un éxito rotundo tanto entre los alojados como entre el público local- y de un servicio de copas y aperitivos por las tardes, habiéndose convertido en la terraza favorita de la ciudad para el after-work.
La guinda del pastel de este renovado hotel es su espacio wellbeing, gestionado en colaboración con Henao Wellness Clinic -una clínica multidisciplinar puntera, dirigida por el exfutbolista y empresario Aitor Ocio, en la que trabajan la belleza, la medicina, la nutrición y el fitness-. Este espacio dispone de un gimnasio de 100 m2 equipado con máquinas Technogym, salas de tratamientos faciales y corporales, servicio de entrenamiento personal y clases de yoga.
Con todo ello, The Artist ha logrado entusiasmar a la clientela más selecta y sofisticada que visita Bilbao, convertida en un destino volcado con el turismo; una ciudad de contrastes, galardonada con el World City Prize en 2010 y reconocida como Mejor Ciudad Europea en 2018.
The Artist, Grand Hotel of Art
Alameda de Mazarredo 61, Bilbao.
Tel.: +34 944 253 300