
En pocos años, el Hotel Nafarrola Gastronomy & Wines se ha hecho un hueco entre los alojamientos enogastronómicos imprescindibles del País Vasco. Situado en la villa costera de Bermeo, en la Reserva de la Biosfera de Urdaibai, rodeado de frondosos bosques, este acogedor boutique hotel de ocho habitaciones -cada una con una superficie de entre 25 m2 y 45 m2, con cama king size, bañera de hidromasaje, chimenea de leña y una gran terraza- recibe a huéspedes venidos de todo el mundo deseosos de probar las especialidades culinarias de la afamada cocina vasca. El chef Gaizka Goikoetxea es el encargado de representar el saber hacer de los vascos en el restaurante del hotel, llamado Rola. Tras su paso por los fogones del reconocido Zuberoa, donde ahondó en la gastronomía tradicional vasca, Goikoetxea ha tomado las riendas de Rola con la sincera vocación de ofrecer una cocina íntima que conjuga sabor, tradición y frescura.
Durante el servicio de comidas, Rola dispone exclusivamente de cuatro mesas en las que disfrutar de un impecable menú degustación que invita a descubrir la geografía de Urdaibai. Plato a plato, los comensales viajan a través de los sentidos por las montañas, playas, bosques y valles de la Reserva, degustando especialidades elaboradas con ingredientes de la zona: pichón, hortalizas, lubina, huevo… presentados coherentemente en atmósferas que nos llevan al origen de los ingredientes; a los bosques de encinas, de eucaliptos, a pinares y limoneros.
Por la noche el restaurante se reserva en exclusiva a los 16 huéspedes alojados en el hotel, quienes tienen la ardua tarea de elegir entre los platos fuera de carta -con suculencias como el changurro a la donostiarra-, o las propuestas de la carta diseñada por Goikoetxea: foie-gras salteado con Oporto acompañado de manzana en texturas; ajoarriero de bogavante con emulsión de sus corales; lubina asada con su piel y un gel de su pilpil; o solomillo de vaca con salsa de sus jugos y cremas de tubérculos. Destacan también sus postres: la torrija bañada en leche infusionada con helado de vainilla; la tarta de queso al horno con helado de hibisco y gel de frutos rojos; o el hojaldre de manzana con helado de canela y manzana, napado con salsa inglesa.
Los vinos ocupan un capítulo aparte en Nafarrola. Su bodega subterránea está compuesta por cerca de 200 referencias nacionales e internacionales de primer nivel: Quiñón de Valmira, Pingus 2021, Mauro VS, Alabaster Teso La Monja o Louis Jadot 1er Cru Boucherottes. Disponen asimismo de botellas de coleccionista: Remírez de Ganuza 1992, Artadi Viña el Pisón Reserva 1994, Doce Linajes 1995 o Miserere 1995. Pero el verdadero protagonismo lo tiene el txakoli; la carta luce una sección monográfica dedicada a txakolis blancos, rosados, espumosos y tintos con etiquetas de bodegas extintas, vinos premiados, ediciones limitadas y grandes referencias: Artizar, XX, Terlegiz, Baserritar, Hegan Egin o el mágico Lexardi son algunos de ellos.
Asimismo, Nafarrola propone a sus huéspedes numerosas actividades relacionadas con la gastronomía: visitar una finca de cría ecológica de animales donde disfrutar de un picoteo y conocer la tradición del caserío, participar en un show cooking temático en torno al atún, en una cata de vinos o en un taller de pintxos. Con todo ello, Hotel Nafarrola Gastronomy & Wines logra acercar la cultura culinaria y enológica del País Vasco a sus huéspedes, ávidos de conocer la receta de la famosa cocina vasca.
Nafarrola
Barrio Artike 45, Bermeo.
Tel.: +34 613 006 827

