
En la encantadora plaza de Berrobi, un pintoresco pueblo rodeado de montes, huertas y caseríos, situado a tan solo media hora de San Sebastián, se alza con carácter propio un histórico caserío convertido en restaurante: Iriarte. Su cocina, profundamente arraigada en el paisaje y en la temporalidad, ha logrado posicionarse como uno de los grandes referentes de la gastronomía vasca tradicional.
La carta de Iriarte respira naturaleza. Cada estación del año se refleja fielmente en sus platos, elaborados con productos locales de suprema calidad. Entre sus entrantes, destacan combinaciones que revelan técnica y sensibilidad: ensalada de changurro con vinagreta de cítricos, arroz caldoso con almejas finas de Carril, o verduras de temporada salteadas con yema y papada ibérica. En esa misma línea de calidad se sitúan sus pescados y carnes, como la merluza en salsa verde con su cococha, el rodaballo a la parrilla, el solomillo con guarnición de verduras o el pichón de Bresse en dos cocciones.
Pero si hay un plato que define el alma de Iriarte, ese es sin duda el cochinillo asado. Criado en el caserío familiar, ubicado a escasos metros del restaurante, el cerdo de raza híbrida Dalan es alimentado exclusivamente con leche materna, lo que garantiza una carne excepcionalmente tierna y una piel deliciosamente crujiente. Su meticulosa preparación —asado a baja temperatura con vapor durante dos horas y media— da como resultado un plato magistral; considerado el mejor cochinillo del País Vasco. Y no es para menos: cada bocado es una auténtica declaración de intenciones.
Al frente de este templo gastronómico se encuentra Félix Belaunzaran, quien lleva más de 25 años dirigiendo la cocina de Iriarte con honestidad, conocimiento y respeto por el producto. Su mano experta también se hace notar en platos como el changurro gratinado a la donostiarra, el ravioli de setas y langostinos con salsa de Martini, o los callos y morros tradicionales; todo ello maridado con una cuidada selección de vinos y sidras locales.
La experiencia se corona con una carta de postres a la altura: tarta de queso recién horneada con helado de frambuesas, crema de limón con merengue y galleta crujiente, coulant de pistacho con helado de vainilla, o torrija caramelizada, entre otros.
La guía Repsol ha reconocido la trayectoria y excelencia de Iriarte concediéndole en 2025 un Sol Repsol, un galardón que premia no solo la calidad de su cocina, sino también su compromiso con el producto local y la fidelidad a las raíces.
Iriarte
Jose Maria Goikoetxea 34, Berrobi.
Tel.: +34 943 683 078