
En la Reserva de la Biosfera de Urdaibai, en el encantador pueblo pesquero de Mundaka, destino imprescindible de surfistas de todo el mundo por ser hogar de una de las olas de izquierda más largas del mundo, se alza majestuoso el palacio Larrinaga, construido en el siglo XIX por una influyente familia dueña de una prestigiosa naviera de Liverpool. Inspirada en la opulencia de los hôtels particuliers neobarrocos franceses del París del Segundo Imperio, esta reliquia arquitectónica se transformó en 2023 en el hotel gastronómico Luruna.
Lo primero que llama la atención del edificio, encajado en el casco histórico de Mundaka y situado a solo 300 metros de la playa de Laidatxu, es su fachada, con cuerpos laterales de mayor altura que se adelantan respecto al cuerpo central. El palacio repite muchas de las constantes de la arquitectura del país vecino, tales como la gran cantidad de mansardas y chimeneas en los tejados, esquineras almohadilladas y potentes enrejados alrededor del edificio. El interior, que muestra actualmente un aspecto contemporáneo que saca a la luz elementos originales del edificio como los muros de mampostería, se vertebra alrededor de un luminoso atrio central que da acceso a la recepción, a las habitaciones, al bar y al restaurante.
La recepción cuenta con varias zonas de estar con mobiliario de diseño, obras de arte contemporáneo y un piano de cola que ameniza los eventos y bodas que se celebran en el hotel. Junto a la recepción se encuentra también el garaje, con 15 plazas de parking, incluyendo tres para coches eléctricos.
Las 22 habitaciones, diseñadas con una iluminación suave y una decoración minimalista, se dividen en cuatro categorías: Individual Superior, Doble Superior, Twin Superior y Junior Suite. Al tratarse de un edificio histórico, cada uno de los dormitorios es diferente, pero todos ellos ofrecen una amplia superficie -entre 18 m2 y 21 m2-; incluso la habitación individual tiene una cama de 200 x 200 cm. Algunas habitaciones gozan de balcón privado, y la Junior Suite, además de una cama King, dispone de un sofá cama, ideal para los niños. Todos los baños cuentan con ducha italiana, toallas de lujo de Bassols y amenities de Rituals.

El bar de Luruna, llamado Mil888 por ser este el año de construcción del palacio Larrinaga, es un lugar de encuentro habitual entre huéspedes y locales. Abierto todos los días desde primera hora de la mañana hasta la noche, los clientes disfrutan en su terraza o en el interior de una amplia variedad de desayunos, vinos, productos típicos de la zona y raciones: cecina de Wagyu, anchoas en mariposa de Yurrita con pimientos rojos asados, volandeiras gallegas a la plancha, pluma ibérica Carrasco con patatas rotas, o merluza de pincho rebozada con pimientos asados.
Quienes quieran elevar la experiencia culinaria a lo más alto, deben subir a la primera planta del palacio, donde se sitúa el restaurante Luruna, dirigido por el chef Adrián Diba. Con más de 20 años trabajando entre fogones y especializado en gastronomía vasca y alta cocina, la dedicación y atención meticulosa a los detalles definen a Diba como un perfeccionista. Con una pasión profunda por los sabores, su mayor satisfacción es sorprender y deleitar a cada comensal con propuestas gastronómicas inolvidables.

Con una variedad de menús -degustación, vegetariano, para grupos, uno llamado Mundaka- y una carta, el chef Adrián Diba logra conquistar a todos los comensales. El menú degustación incluye platos tan suculentos como el bogavante del Cantábrico, el savarín de aguacate y mango, el canelón de rabo de toro con caviar de trufa, el lenguado al Josper con panceta ahumada Carrasco y patata suflé rellena de velouté de marisco, o el pichón sonrosado con foie-gras y berenjenas asadas. El menú vegetariano sorprende con delicias como el gazpacho de melón, la crema fina de boniato y curry, o el tabulé de cucús y quenelle de hummus. Los grupos saborean platos como el salmón marinado con mousse de queso y vinagreta de miel y mostaza con micromezclum, el rodaballo salvaje sobre panadera, el magret de pato en asado breve con puré de berenjena, o el fluido de chocolate 70% con helado de pistacho. El menú Mundaka, que se sirve exclusivamente entre semana presenta, entre otros, una ensalada de verdel y manzana en textura, pescado del día y unas carrilleras ibéricas con puré de boniato.
Además de los menús, su extensa carta propone grandes recetas como: tartar de atún rojo Balfegó con Sriracha, gel de manzana verde y esfera de aguacate; foie micuit con pan de chocolate y puré de frutos tropicales de elaboración casera; rodaballo salvaje a la brasa y esfera de parmentier; tataki de vaca Discarlux con crema de miso y zanahoria baby; pichón sonrojado con foie-gras, cremoso de berenjenas y agridulce; lomo de ciervo glaseado con puré de castañas y néctar de frutos rojos; Sacher versión Luruna; o panna cotta de manzana en textura.
La carta de vinos del restaurante está a la altura de las creaciones del chef: champanes como Gardet 120 años, Grand Rosé Lallier o Besserat de Bellefon; cavas como L’O de L’Origin Brut Nature Edición 13; txakolis de Bizkaia, Getaria y Álava, con referencias tan interesantes como Itsasmendi Artizar 2018, Lurretik 2021 o Urtaran 2020 fermentado en barrica; blancos de toda España, de Francia y de Alemania, como el Remelluri, el Godello 2020 de Joaquín Rebolledo, o el Maximin Riesling 2022; rosados ecológicos como el Pícaro del Águila 2021; tintos destacados como El Huerto del Fraile 2017, Gran Reserva 904 del 2015, o Emilio Moro 2020; para finalizar con vinos dulces como Vi de Glass Gewürztraminer.
La gastronomía es sin duda una de las experiencias imprescindibles de Luruna, pero no es la única, ya que el hotel ofrece a sus huéspedes y comensales otras que van más allá de las lindes del palacio. Destacan sus planes para gozar de una forma especial del fútbol: Luruna dispone de 12 butacas VIP en el estadio San Mamés para asistir a un partido del Athletic Club de Bilbao y sentir el rugir de la afición y los cánticos que crean una atmósfera que cautiva a todos los espectadores. La primera de esas experiencias aúna el arte culinario de Luruna con el partido en San Mamés, e incluye el menú degustación en el restaurante y posteriormente el traslado en una furgoneta Mercedes-Benz Clase V al estadio. Su segundo y más completo plan incluye, además de todo lo anterior, el alojamiento en una habitación Doble Superior y un desayuno continental; una manera incomparable de disfrutar de la tranquilidad de Mundaka y del hotel, de su exquisita gastronomía y de la marea de emociones que supone asistir a un partido del Athletic Club.
Hotel Luruna Palacio Larrinaga
Goiko Kalea 39, Mundaka.
Tel.: +34 846 610 035