
¡100 años! La emblemática joyería González Larrauri de San Sebastián, especializada en joyería contemporánea para la mujer, acaba de cumplir su primer centenario. Es un privilegio contar con establecimientos familiares con una trayectoria tan dilatada como esta: empresas que han visto crecer la ciudad, y han sido testigo de numerosos acontecimientos importantes que han marcado el desarrollo de la urbe y de la sociedad. La ubicación de esta tienda es especialmente relevante en este sentido, ya que ocupa la esquina entre la Avenida de la Libertad y la calle Urbieta, dos de las principales arterias comerciales de San Sebastián.
Hoy, están presentes la tercera y cuarta generación de la misma familia en las riendas del negocio -que tuvo su origen en 1923, en la Relojería Suiza situada en la calle Miracruz-. Siguiendo los pasos de sus abuelos y de sus padres, Virginia y Esteban González Bastida, y Ane y Amaia, hijas de Virginia, siguen ofreciendo a los clientes una atención individualizada, adaptada a cada circunstancia, con una propuesta de piezas de máxima calidad y cuidada terminación. Sin dejar de lado la joyería clásica de donde provienen, han logrado integrarse en el actual mundo de la moda informal.
Visitan periódicamente ferias nacionales e internacionales, seleccionando piezas especiales de grandes firmas y pequeños artesanos, con la vocación de realizar una propuesta personal. Tratan de sorprender a la clientela habitual y a los visitantes ocasionales con anillos, pendientes, colgantes, collares y pulseras tanto para el día a día, como para los momentos más especiales de la vida personal y familiar. También disponen de un amplio abanico de anillos de pedida y alianzas.
Dado el origen de la empresa, la relojería sigue teniendo gran importancia en González Larrauri: trabajan con Frederique Constant, la maison ginebrina reconocida por crear relojes de lujo accesibles; con la clásica marca suiza Ebel, vinculada a la arquitectura moderna; con L. Bruat, cuyos relojes han sido creados por el artista suizo Laurent Bruat; CT Scuderia, ejemplo del impecable diseño italiano; Victorinox, reloj deportivo de diseño joven y atractivo; Alpina, legendaria firma de relojes deportivos; Qlocktwo, que da la hora con letras en múltiples idiomas, y que además está disponible en formato de pared, mesa y pulsera; y con MeisterSinger, empresa alemana famosa por sus relojes monoaguja. Esta última ha creado en exclusiva para González Larrauri una pieza dedicada a San Sebastián: una edición limitada en cuyo reverso destaca la silueta de los edificios más representativos de la capital -la catedral del Buen Pastor, el ayuntamiento, el teatro Victoria Eugenia…-, junto al verso “Donostia bat bakarra munduan” (San Sebastián solo hay una y es única en el mundo) de la marcha compuesta por Raimundo Sarriegui y Serafín Baroja en el siglo XIX. Este verso, que se canta acompañado por el estruendo de tambores y barriles todos los 20 de enero, es un símbolo de la ciudad; al igual que lo es González Larrauri, una joyería que se ha convertido en parte de la historia viva de San Sebastián.
Joyería González Larrauri
Calle Urbieta 2, San Sebastián.
Tel.: +34 943 427 121
