
Euskadi atesora una sólida herencia golfística, cuna de figuras legendarias como Jon Rahm, José María Olazábal o Adrián Otaegui. El vínculo con este deporte se remonta a 1903, cuando se documenta por primera vez su práctica en una imagen tomada en las faldas del monte Ulía, en Donostia / San Sebastián, en los terrenos de Villa Zinza. Años más tarde, en 1910, se constituye la Sociedad Campo de Golf y Otros Deportes, y en 1914 se inaugura en Lasarte un recorrido de nueve hoyos, marcando el nacimiento formal del golf en la región.
Hoy, Euskadi ofrece una cuidada red de campos repartidos entre costa e interior, que permiten disfrutar de esta disciplina en escenarios de gran belleza natural. Larrabea, Zuia, Jundiz, Izki, Real Sociedad de Golf de Neguri, Meaztegi, Uraburu, Basozabal, Real Golf Club de Zarauz, Goiburu y el Real Golf Club de San Sebastián son solo algunos de los destinos que conjugan deporte y paisaje. Sin embargo, practicar golf en esta región es una experiencia que trasciende lo deportivo: es sumergirse en una geografía que invita a descubrir pueblos con encanto, ciudades con historia y una gastronomía reconocida en todo el mundo.
En Araba / Álava, los circuitos de golf se ubican en entornos naturales privilegiados. La provincia cuenta con numerosos embalses, como Ullibarri, Urrunaga, Albina o Maroño, así como con el lago de Arreo y las lagunas de Laguardia, que enriquecen el paisaje y la biodiversidad. A ello se suma la presencia de cinco parques naturales —Gorbeia, Urkiola, Aizkorri-Aratz, Izki y Valderejo—, que ofrecen múltiples posibilidades para recorrer sus bosques y montañas a través de rutas a pie o en bicicleta. Caminos históricos como el de Santiago o la ruta Ignaciana cruzan este territorio y posibilitan al visitante vivir una experiencia profunda, en contacto con la historia y la naturaleza.
En Bizkaia, el golf encuentra su lugar tanto en el litoral como en el interior. Destacan clubes como Real Sociedad de Golf de Neguri, Meaztegi y Uraburu, rodeados de panorámicas donde conviven caseríos tradicionales, vestigios de antiguas ferrerías y torres señoriales. Además, el mar, omnipresente, baña playas ideales para deportes náuticos y pueblos pesqueros que conservan la esencia de una larga herencia marinera. El Camino de Santiago discurre por esta costa, regalando panorámicas de gran belleza. Espacios como la Reserva de la Biosfera de Urdaibai o los parques naturales de Armañón y Gorbeia completan una oferta de primer nivel.
Gipuzkoa brinda una geografía singular, de fuertes contrastes y gran personalidad, donde practicar este deporte en escenarios en los que el verde de los valles se funde con el azul del mar. Tras recorrer los campos de Basozabal, Real Golf Club de Zarauz, Goiburu y Real Golf Club de San Sebastián, los jugadores caen rendidos ante la belleza de su costa y sus playas únicas, reconocidas por la calidad de sus olas y sede de prestigiosas competiciones internacionales de surf. El interior, salpicado de caseríos y rebaños, conserva modos de vida arraigados que se integran armoniosamente en el paisaje, creando una atmósfera de autenticidad y calma.
Practicar golf en Euskadi no es solo jugar: es dejarse envolver por una tierra donde la tradición deportiva convive con parajes memorables, patrimonio vivo y un estilo de vida que invita a disfrutar sin prisas.
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