
Hemos tenido la suerte de tener un padre y una madre que nos han inculcado desde bien pequeñitos de dónde venimos y cuáles son nuestros orígenes. Evidentemente, no lo hemos podido mamar tan de cerca porque hemos vivido a miles de kilómetros de Ghana, de nuestros abuelos, de nuestros primos y de nuestros tíos. Pero nuestra madre siempre nos ha tenido al tanto de lo que sucedía a nivel familiar.
Nuestros padres son fundamentales para nosotros. Tanto nuestra ama como nuestro aita siempre nos han educado como los han educado a ellos, con mucha humildad.
Nos hemos criado en el País Vasco y todos nuestros amigos se han criado aquí y, al final, también nos nutrimos de ello.
Además, nosotros, compartimos club. Todos sabemos la importancia que tienen las raíces en el Athletic, que juega únicamente con jugadores nacidos y formados en el País Vasco, y lo mucho que nos cuesta pelear contra el resto de equipos, porque al final luchamos con los de casa. Y creo que eso refleja muy bien lo que es nuestra familia. Nosotros hemos luchado con los de casa, al igual que lo hace el Athletic.
Siempre vamos a estar agradecidos de la educación que nos han dado nuestros padres y de lo que hemos podido mamar estando fuera de casa, tanto en el club como con todas las personas que nos han ayudado -porque sin ellas no habríamos salido adelante-. Como se muestra en la película ‘Los Williams’, somos negros vascos, y estamos muy orgullosos de representar a miles de personas que llegan aquí con mucha ilusión e intentan labrarse un futuro, como el que nos han dado nuestros padres a nosotros.
Iñaki & Nico Williams
Jugadores del Athletic Club
Fotografía: Festival de San Sebastián, Gari Garaialde.