
Siguiendo la gran tradición de Bilbao, una ciudad con una rica historia industrial y una increíble capacidad de reinventarse, el proyecto de ampliación del Museo de Bellas Artes de Bilbao tiende un puente entre el pasado y el futuro. Volvemos al pasado al restituir la entrada original del museo y su conexión con el importante espacio público que constituye su puerta cívica.
El proyecto también tiende puentes entre diferentes ámbitos de la sociedad y crea nuevas relaciones entre los ciudadanos y los visitantes de la ciudad. El atrio se convierte en un espacio público de encuentro, con las nuevas y espaciosas galerías y miradores suspendidos sobre él. La superficie aumentará en un 50% y el 70% del espacio existente será renovado: en esencia, lo mejor de lo antiguo y lo nuevo.
La máxima expresión de la sostenibilidad es el reciclaje. La nueva ampliación se apoya respetuosamente sobre el museo existente, incorporando acero de baja huella de carbono en su estructura y una cubierta capaz de generar energía. La ventilación cruzada, la luz natural, la alta inercia térmica, la energía solar y la recogida de aguas pluviales reducen el impacto ambiental del edificio.
Por encima de todo, este proyecto es una celebración del importante papel que la cultura —en este caso, las artes visuales— puede desempeñar en la vida cívica de una gran ciudad. Es un símbolo de un futuro optimista para las generaciones venideras.
Ha sido un privilegio trabajar con el equipo del museo, bajo el liderazgo visionario de su director, Miguel Zugaza, quien mantuvo las puertas del museo abiertas al público durante todo el proceso de construcción. También hemos trabajado estrechamente junto al arquitecto Luis María Uriarte para hacer realidad el proyecto. El resultado es un testimonio del esfuerzo y los valores compartidos de todas las partes implicadas.
Lord Norman Foster
Arquitecto
Fotografía: Nigel Young / Foster + Partners.