
En 2024 se cumplió el centenario del nacimiento de Eduardo Chillida, el artista vasco más reconocido internacionalmente. Las actividades conmemorativas, que comenzaron en 2023 y se van a extender hasta finales de 2025, comprenden, entre otros: la publicación de las memorias ‘Una vida para el arte: Eduardo Chillida y Pilar Belzunce, mis padres’ de Susana Chillida y la novela gráfica ‘El mapa de Chillida’ de David Marto; el estreno del documental ‘Ciento volando’ de Arantxa Aguirre; muestras organizadas en museos y espacios expositivos nacionales -San Telmo Museoa, Tabakalera, Cristóbal Balenciaga Museoa, Museo Territorio Lenbur, Museo de Bellas Artes de Bilbao o Hauser & Wirth Menorca- e internacionales -Museo Würth en Künzelsau o la Universidad Católica de Chile, entre otros-; y la creación de una camiseta para la Real Sociedad de Fútbol -Eduardo Chillida fue portero titular del equipo entre 1942 y 1943- que incluye la reproducción de la obra ‘Abiagune II’ del artista.
Muchas de estas acciones tienen como escenario Chillida Leku, lugar fundado en vida por Eduardo Chillida hace ahora 25 años, donde se encuentra el corpus de obra más amplio y representativo del artista. Está ubicado a las afueras de Hernani, muy cerca de San Sebastián, y se compone de un paraje de esculturas al aire libre y de un espacio de exposiciones en el interior del caserío Zabalaga, una construcción tradicional vasca erigida en el siglo XVI.
La casa y sus terrenos adyacentes fueron adquiridos en los años 80 por Eduardo Chillida y su esposa Pilar Belzunce, quienes los restauraron y acondicionaron personalmente durante más de quince años. Aquel primer proyecto de rehabilitación fue llevado a cabo en estrecha colaboración con el arquitecto vasco Joaquín Montero, quien les ayudó a materializar una visión sumamente personal del espacio expositivo. El escultor buscaba un hogar para sus obras -un “lugar” (en euskera, leku)-, donde las generaciones futuras pudieran conocer y experimentar su arte en un emplazamiento inigualable. Una vez concluidos los trabajos que devolvieron la vida al caserío, el museo abrió al público el 16 de septiembre de 2000.
En 2019 el museo comenzó una nueva etapa con el apoyo de la prestigiosa galería suiza Hauser & Wirth -que cuenta con espacios dedicados al arte en Hong Kong, EE. UU., Reino Unido, Suiza, Mónaco, Francia y España-, tras una remodelación dirigida por el arquitecto argentino Luis Laplace, conocido por sus trabajos de interiorismo y restauración respetuosa y sostenible desarrollados en intenso vínculo con el arte. Además, Laplace colaboró estrechamente con el arquitecto Jon Essery Chillida, nieto del escultor.
Gracias al buen estado general en el que se encontraban las instalaciones, no fue necesaria una renovación total, sino que se realizó una restauración respetuosa con la visión de lo que Eduardo Chillida quería para su museo. El caserío -edificación central del museo- conserva exactamente el mismo aspecto y estructura que concibió Chillida. A estas mejoras se sumó la puesta en marcha de instalaciones tales como un centro de bienvenida para los visitantes, la cafetería Lurra y una tienda. El proyecto contó también con la aportación del arquitecto paisajista holandés Piet Oudolf, pionero del movimiento New Perennial, quien introdujo sutiles elementos paisajísticos.
Actualmente, el museo es escenario de numerosas actividades culturales y educativas muy vinculadas a la comunidad local; acoge asimismo obras invitadas de grandes creadores y organiza exposiciones temporales de reconocidos artistas cuyos trabajos están vinculados a la figura y al legado de Eduardo Chillida. Este año que Chillida Leku cumple un cuarto de siglo, una visita al museo se antoja imprescindible, y su programa expositivo promete estar a la altura.
Chillida Leku
Barrio Jauregui 66, Hernani.


