
Este año se cumple el 140 aniversario de la fundación de Casa Otaegui, la pastelería más antigua de San Sebastián, exponente de la elegancia, de la pasión por el detalle y del amor por la gastronomía que caracterizan a la ciudad.
Desde que en 1886 Raimundo Malcorra y Josefa Martina Otaegui abrieran su primera tienda, Casa Otaegui se ha mantenido fiel a su propio estilo, una mezcla entre el respeto a la tradición repostera vasca y la apuesta por las técnicas más refinadas de la pastelería europea. Esa fidelidad dio pronto sus frutos: a comienzos del siglo XX, en pleno apogeo de San Sebastián como destino turístico, la pastelería se convirtió en proveedor oficial de la Casa Real española (la reina regente María Cristina era una enamorada de su bizcocho de almendras).
Hoy, la tercera y cuarta generación de la familia sigue apostando por esos mismos valores, garantizando los procesos estrictamente artesanales y utilizando ingredientes de la mejor calidad.
De sus hornos han salido elaboraciones tan famosas como la Pantxineta, una creación original de Emiliana Malcorra, que hace casi 100 años creó por primera vez esta tarta de hojaldre rellena de crema y cubierta de una crujiente capa de almendra tostada. Desde entonces muchos pasteleros la han versionado, pero nunca han conseguido igualarla, y es por ello que la de Otaegui se ha convertido en el postre más emblemático de la ciudad y tal vez del País Vasco. Cada día, cientos de personas se acercan a probar la Pantxineta a sus tiendas de la calle Matia, la calle San Martín y, sobre todo, la calle Narrika, donde se sitúa su establecimiento más emblemático, que destaca por su fachada de mármol, suelo de damero y mobiliario de madera de los años 30. Esta vocación por conservar la autenticidad ha convertido a Otaegui no solo en un referente gastronómico, sino también en un ejemplo de compromiso con la memoria urbana de San Sebastián.
Casa Otaegui
C/ Narrika 15, San Sebastián.
C/ Matia 3, San Sebastián.