
El País Vasco francés está siendo testigo estos días de uno de los acontecimientos políticos más relevantes a nivel global: la reunión anual del G7; y desde BASQUE LUXURY MAGAZINE hemos querido ser testigos de este evento, asistiendo in situ a la cumbre.
Sin entrar a debatir los temas que se tratan en este encuentro, y si una reunión de estas características y formato puede dar algún tipo de solución a estas materias, queremos poner el foco en la organización del acto y en su repercusión: Biarritz lleva meses preparando el dispositivo de seguridad para blindar su centro histórico, pero a la vez se ha aprovechado para acometer muchísimas –y necesarias– obras de mejora que brillarán, no solo durante el G7, sino también los años posteriores.
Estos días Biarritz está dividida en dos zonas, azul –restringida– y roja –completamente restringida–, y en ambas hay que ir identificado y hasta custodiado. Incluso los vecinos llevan una acreditación para poder moverse por una zona u otra. Como cuando se organiza un festival o una maratón, estas restricciones producen, inevitablemente, molestias tanto a sus ciudadanos como a los turistas. En este caso, en vez de miles de corredores, hay miles de gendarmes, policías y militares, en coche, en furgones, a pie y a caballo, dando un aspecto de ciudad esterilizada.
Otro hecho relevante que ha mostrado la cumbre, es la realidad de las eurociudades, un concepto muy utilizado durante la última década, pero que en pocas ocasiones hemos tenido la oportunidad de percibir de modo tan notable: una cooperación intensa entre el País Vasco y el País Vasco francés. Los cuerpos de seguridad españoles han dado su apoyo a la gendarmería, cruzando la frontera gala y estando presentes en los controles de seguridad. A su vez, en el aeropuerto de San Sebastián ha aterrizado el Boeing C17 de la armada estadounidense que porta el helicóptero de Donald Trump, en vez de tomar tierra en Francia.
Lo que se ha reafirmado en esta cumbre es, sobre todo, la importancia de Biarritz como lugar de encuentro de las personas más influyentes del planeta, siendo el Hotel du Palais su epicentro. Al igual que la presencia de Isabel II, Jerónimo Bonaparte, la reina Victoria, el zar Alejandro II de Rusia y Sissi Emperatriz ayudó en el pasado a convertir Biarritz en la capital estival europea, esperamos que la reunión de los líderes actuales siga impulsando, a pesar de los inconvenientes, el crecimiento futuro del País Vasco francés.
La visita de Pedro Sánchez
El presidente del Gobierno en funciones, Pedro Sánchez, ha participado en la cena de clausura del G7 invitado personalmente por el presidente francés, Emmanuelle Macron. Allí ha intercambiado impresiones con los principales líderes mundiales sobre los temas centrales de la cumbre: la desigualdad social y de género, el cambio climático, la transformación digital, la cooperación con África y la defensa del sistema internacional de comercio basado en reglas. También ha abordado otros asuntos de política exterior y seguridad como la cuestión del programa nuclear iraní. Durante la cena, el presidente ha conversado con el primer ministro británico, Boris Johnson, a quien ha trasladado su voluntad de lograr un Brexit ordenado. Sánchez ha tenido además ocasión de conversar con el presidente del Banco Mundial, David Malpass, con quien ha intercambiado visiones sobre la lucha contra la pobreza y las prioridades para el Banco Mundial para este año, incluida la nueva reposición de fondos trianual (2021-23).