
Hay joyas que se compran y joyas que se heredan. Perodri Joyeros cumple 65 años dedicada a las segundas. Antes de ser joyería, Perodri fue taller: un banco de trabajo en Bilbao del que salían piezas para joyeros de toda España y cuya calidad acabó convirtiéndolo en un nombre propio. Hoy ese taller sigue en activo y sigue siendo el origen de cada creación de la firma. En él trabajan sus artífices joyeros, engastadores y pulidores, que acompañan cada pieza desde el primer boceto hasta el último pulido. En la casa lo llaman la “mano Perodri”: un saber que no está escrito en ningún manual y que se transmite de persona a persona. Una manera de dibujar, de elegir cada gema, de engastarla y de terminar la joya que hace reconocible su firma.
El oro de 18 quilates es su materia esencial. Se trabaja facetado, pulido o calado hasta encontrar el punto exacto entre fuerza y delicadeza. Y en los detalles que apenas se ven, como la curva de una garra o el acabado interior de un aro, se revela lo que no se puede fingir: el tiempo y la paciencia de unas manos expertas.
65 años de oficio han dado a Perodri un lenguaje reconocible. ‘Salvaje’, con su oro facetado de formas irregulares, es su gran icono; ‘Juliette’ convierte el corazón en un motivo entrelazado, y ‘Safari’ traslada la fauna de la sabana a calados orgánicos. ‘Cubic’ juega con la geometría pura, ‘Anhelia’ con composiciones minuciosas de gemas de color, y ‘Emperatriz’ lleva zafiros, rubíes y esmeraldas, orlados de diamantes, a su versión más sofisticada.
Todas parten de una misma exigencia con la materia. De cada 1000 diamantes que examina el equipo de gemólogos de la firma, apenas una veintena supera sus criterios de talla, color y pureza. El mismo rigor guía la elección de cada piedra preciosa y de cada gema de color, seleccionadas una a una por la intensidad de su tono.
Con motivo de su aniversario, Perodri presenta ‘Una historia de historias’, tres piezas que representan una mirada a su trayectoria a través de las personas que la han hecho posible. Parte de una idea muy personal del oficio: toda joya nace dos veces. La primera, en el taller, en manos de quien la imagina y de quien la realiza. La segunda, cuando alguien la elige, la regala o la recibe, y la convierte en parte de su vida.
Por eso, en Perodri cada joya puede terminarse a la medida de quien la va a llevar: un grabado, un ajuste en el diseño o la elección de una gema con un significado propio. Es lo que permite fabricar en casa: que la distancia entre un deseo y una joya terminada sea la que separa el banco de trabajo de la joyería. 65 años después, la esencia permanece intacta: joyas hechas en casa, para acompañar una vida entera. Y las que vendrán.
Perodri Joyeros
Calle Gran Vía 33, Bilbao.
Calle Bidebarrieta 7, Bilbao.
Calle Eduardo Dato 31, Vitoria-Gasteiz.
Tel.: +34 944 161 411