
En la Reserva de la Biosfera de Urdaibai, donde el mar, la tradición y la belleza natural del País Vasco se entrelazan, se encuentra el hotel boutique Luruna. Situado en el encantador pueblo costero de Mundaka, este proyecto ha devuelto el esplendor a una joya arquitectónica del siglo XIX, ahora reimaginada como un refugio de serenidad, diseño y alta cocina.
El edificio, construido por una familia naviera con raíces en Liverpool, se inspira en los hôtels particuliers del París del Segundo Imperio. Su imponente exterior, con cuerpos avanzados, mansardas, chimeneas esbeltas y delicados enrejados, evoca la elegancia francesa adaptada al paisaje atlántico.
El interior, intervenido con sensibilidad contemporánea, revela los materiales originales del edificio integrados en una atmósfera de líneas puras y luz natural. Un atrio central articula los espacios comunes —recepción, restaurante, bar y habitaciones— con equilibrio y amplitud. Obras de arte, piezas de mobiliario bien seleccionadas y un piano de cola acentúan el carácter del lugar, pensado para la contemplación y el bienestar.
Las habitaciones, todas distintas por la singularidad de la estructura, comparten una estética sobria y sofisticada. Con superficies generosas, camas de gran formato y baños elegantes, ofrecen una experiencia de descanso serena y sin artificios, reflejando una atención cuidadosa a los matices que hacen del confort un arte.
Uno de los ejes esenciales de Luruna es su vertiente culinaria. El bar Mil888, bautizado en honor al año de construcción del edificio, ofrece un ambiente informal pero cuidado, ideal para encuentros relajados. Su oferta combina sencillez y calidad: cecina de Wagyu; anchoas del Cantábrico en mariposa con confit de pimientos rojos y pil-pil cítrico; zamburiñas gallegas; pulpo de Bermeo a la plancha; carrilleras ibéricas guisadas al tempranillo; merluza de pincho frita o chipirones de anzuelo a la plancha.

En la planta noble del edificio, el restaurante Luruna despliega su expresión más refinada. Su chef, Adrián Diba, acompañado por el mexicano Alan Leyva, propone menús que varían según temporada y producto: Mundaka —un menú de 38 € que se sirve de lunes a viernes y que cambia cada semana—, el menú de fin de semana, el degustación y el menú para grupos. En su carta podemos encontrar platos como: mollejas de cordero lechal crocantes y glaseadas con textura de manzana y jugo asado; rape negro a la brasa con jugo de chipirón y velo ibérico Carrasco; rodaballo salvaje a la brasa con mantequilla noisette y patatitas de azafrán; pichón de Bresse braseado con fuagrás y puré de cebolla ahumada; o el cabrito lechal del País Vasco a la brasa con berenjena ahumada sobre fondo de romero quemado. La selección vinícola está a la altura de la gastronomía, con champanes como Gardet 120 años, Grand Rosé Lallier o Delamotte Blanc de Blancs; cavas como L’O de L’Origan Brut Nature Edición 13; txakolis de Bizkaia, Getaria y Álava, con referencias tan interesantes como Itsasmendi Artizar-Borgoña 2019, Lurretik 2021 o Urtaran 2020 fermentado en barrica; blancos de toda España, de Francia y de Alemania, como el Remelluri 2021, el Godello 2020 de Joaquín Rebolledo, o el Maximin Riesling 2022; rosados ecológicos como el Pícaro del Águila 2021; tintos destacados como El Huerto del Fraile 2017, Gran Reserva 904 del 2015, o Emilio Moro 2020; para finalizar con vinos dulces como Vi de Glass Gewürztraminer.
Más allá de su propuesta enogastronómica y de su arquitectura singular, Luruna ofrece una vivencia profunda y tranquila. Su ubicación privilegiada entre mar y monte, el diálogo constante entre pasado y presente, y el cuidado con que se ha concebido cada rincón convierten este lugar en algo más que un hotel. Aquí, la hospitalidad se expresa sin estridencias, a través de gestos medidos, silencios cómodos y espacios que invitan a detenerse. Luruna no es simplemente un alojamiento, ni únicamente un restaurante: es la encarnación de una forma de entender el lujo con raíz y sentido. Un enclave donde la historia se transforma en presente, donde cada estancia se convierte en un recuerdo y donde la belleza se revela, sin esfuerzo, en lo esencial.
Hotel Luruna Palacio Larrinaga
Goiko Kalea 39, Mundaka.
Tel.: +34 846 610 035