
La joyería Montiel de Pamplona fue inaugurada en 1963 por Gonzalo Fernández Montiel y su esposa, Dory de Prado. Actualmente, son sus hijos, Gonzalo, Óscar y Miki, los encargados de seguir abanderando la calidad y exclusividad del emblemático establecimiento, con una colección de alta joyería propia y una envidiable selección de relojes y joyas de renombradas marcas internacionales: Patek Philippe, Buccellati, Pomellato, Vhernier y Mikimoto, entre otras. La vinculación con algunas de estas marcas viene de muy lejos: décadas de trabajo conjunto representando el saber hacer de casas que han hecho historia creando piezas icónicas. Con el objeto de poner en valor esta fuerte vinculación y homenajear la excelencia de estas firmas, Montiel ha puesto a la venta este año su colección ‘Joyas históricas’, compuesta por exclusivas piezas de Pomellato, Vhernier y Mikimoto.
Pomellato, símbolo de creatividad y color, fue fundada en Milán en 1967 por Pino Rabolini, heredero de una familia de orfebres, quien introdujo la filosofía del prêt-à-porter en el tradicional y conservador mundo de la joyería. Rabolini revolucionó el abanico de posibilidades de la moda femenina y al mismo tiempo confirió a Pomellato una identidad fuerte y vanguardista.
Cada creación de Pomellato se elabora a mano internamente con un saber hacer único que cautiva y empodera: más de cien artesanos trabajan a diario en su taller milanés, con piedras preciosas que cobran vida gracias a su pasión y destreza, fruto de muchas horas de minucioso trabajo y de soluciones ingeniosas. Este proceso conjuga metales preciosos, como el característico oro rosa de Pomellato, con finos diamantes y piedras preciosas de colores procedentes de todo el mundo. Entre otras técnicas expertas, sus artesanos emplean la microfusión, conocida también como fundición a la cera perdida: un proceso que data del 3500 a. C. que permite crear las líneas suaves y las formas fluidas y voluminosas que caracterizan las joyas de la firma.
Eternamente inspirada en el poderoso espíritu creativo de Milán, Pomellato encarna la belleza moderna y nada convencional distintiva de su querida ciudad natal. El estilo característico de la casa, elegante, original e inconfundiblemente milanés, es un homenaje al patrimonio orfebre de la ciudad.
A menos de 100 km al sur de Milán está Valenza, cuna de la joyería italiana y de las técnicas ancestrales de este negocio. En este pueblo de menos de 1.000 habitantes, nació hace ahora 40 años Vhernier, una joyería familiar que diseña piezas con un fuerte carácter vanguardista que ha conquistado a actrices de la talla de Angelina Jolie, Anne Hathaway o Uma Thurman. Su visión es clara: crear joyas completamente novedosas que no han sido vistas nunca, liberando a la mujer de las restricciones de la elegancia convencional, dándole la oportunidad de destacar con un nuevo y relevante estilo. La naturaleza y la escultura, el arte primitivo y el contemporáneo, el diseño y la arquitectura son las fuentes de inspiración de los diseñadores de Vhernier. Sus joyas respiran de las curvas de Constantin Brâncusi y de Anish Kapoor, de los movimientos de Jean Arp y de la arquitectura de Zaha Hadid: inspiraciones poderosas filtradas bajo el rigor y espíritu milanés, que expresa amor por la elegancia culta y por la belleza refinada. Gracias a esa interpretación del eterno espíritu del arte, las creaciones de la firma escapan de modas pasajeras, volviéndose atemporales y siempre actuales.

En el taller de Vhernier de Valenza se combinan los conocimientos milenarios del arte orfebre italiano con la innovación más sofisticada, permitiéndoles, por ejemplo, mediante una fusión de oro particular, la creación de superficies de oro espejadas más grandes que las habituales, perfectas y sin porosidades, que reflejan admirablemente la luz. Otra técnica propia importante es el Trasparenze, que se obtiene superponiendo un hermoso y puro cristal de roca sobre piedras de colores naturales pero opacas, para dar brillo a las gemas y crear un efecto cromático extraordinario. Visto desde arriba, el color de la piedra principal brilla en infinitos matices que cambian con cada movimiento, mientras que la vista de perfil revela la transparencia del cristal de roca. Otro de los procesos más exigentes son los Pavés, realizados por maestros artesanos altamente experimentados que trabajan con microscopios, sujetando cada piedra con solo dos puntas -nunca más de cuatro-, para mostrar la menor cantidad de metal posible. Adicionalmente, Vhernier ha querido proponer una nueva evolución de este proceso: el Eyeliner Pavé, una superficie sensual que alberga piedras grandes y pequeñas, y que emociona por la aparente aleatoriedad con la que están dispuestos los diamantes. Las formas doradas, coloreadas con un innovador método de baño de rodio, realzan maravillosamente las piedras, sin asperezas metálicas.
La tercera firma que forma parte de la colección de ‘Joyas históricas’ de Montiel es la japonesa Mikimoto. En 1893, Kokichi Mikimoto logró crear la primera perla cultivada del mundo. Desde entonces, siguió cultivando perlas de óptima calidad -determinada por criterios como el tamaño, la forma, el color, el brillo y el grosor del nácar- y creando con ellas piezas de alta joyería. Kokichi Mikimoto era consciente de la importancia que tiene el diseño, por ello envió a artesanos cualificados a Europa para aprender las últimas técnicas y estilos de diseño en joyería, incluidos el Art Déco y el Art Nouveau. Utilizando la experiencia y el conocimiento que trajeron de Europa, pasó décadas combinando la artesanía metalúrgica tradicional japonesa y las técnicas de fabricación europeas, para crear el distintivo estilo Mikimoto.
130 años después, Mikimoto sigue siendo el principal productor de perlas cultivadas de óptima calidad del mundo, y una de las marcas de joyería más prestigiosas, gracias a su inquebrantable apuesta por la calidad: sus artesanos, expertos altamente cualificados, dedican innumerables horas a clasificar y seleccionar las perlas -menos del 10% de las perlas que cultivan son utilizadas para las joyas Mikimoto- y a armar los collares, dando como resultado joyas con un sentido artístico y estético únicos.
A lo largo de este año, Montiel irá presentando paulatinamente en su boutique de Pamplona, y a través de su página web, las diferentes piezas de Pomellato, Vhernier y Mikimoto que componen su colección de ‘Joyas históricas’; una oportunidad única para conocer de cerca las creaciones de estas grandes casas y la historia del arte de la joyería.
Montiel Joyero
Avenida Carlos III 50, Pamplona.
Tel.: +34 948 233 099
